3 de septiembre de 2014

Solidaridad con el Pueblo Palestino





Durante estos meses de verano, en plena operación “margen protector” la CNT salió para protestar ante el genocidio que estaba ocurriendo en la franja de Gaza. Más de 2000 víctimas la mayoría civiles, entre ellos, más de trescientos niños han perdido la vida durante los bombardeos en esta enésima escalada bélica en la zona. Una escalada bélica que el Estado de Israel maneja a la perfección, provocando en ocasiones las circunstancias para que estalle el conflicto y que, en clave interna, da réditos políticos a los halcones de la guerra.

El conflicto viene de lejos, desde que en 1948 el Reino Unido abandonó el protectorado, presionado en parte, por el terrorismo sionista. Desde entonces, el Estado de Israel viene practicando una política colonial, asesinando civiles, ocupando nuevos territorios y provocando el desplazamiento de la población palestina que se ve confinada en guetos. En Cisjordania estos guetos se reducen a pequeños núcleos aislados unos de otros y, en la franja de Gaza, el mayor núcleo de población, opera también un bloqueo por mar, tierra y aire (en pasadas operaciones militares Israel destruyó el aeropuerto de Gaza financiado con ayuda internacional, entre ellos la de España), lo que supone una asfixia económica que condena a los gazatíes a una economía de supervivencia.

Esta política del Estado de Israel, similar al apartheid de Sudáfrica cuenta con el apoyo de EEUU y la postura timorata de la UE lo que permite la impunidad y la dificultad de llevar a la práctica las resoluciones de la ONU que terminan en papel mojado.

Una muestra más de esta similitud con el apartheid, es la construcción de un muro en Cisjordania de 700 km que Israel ha construido con la opinión pública internacional en contra o las arbitrariedades que sufren los palestinos que viven en el Estado de Israel.

Desde diversos colectivos, como rechazo a esta política colonialista proponen dar soporte a la campaña BDS (boicot, desinversiones y sanciones) contra la ocupación israelí, que desde esta página contribuimos a difundir: http://boicotisrael.net , http://www.awalls.org


24 de julio de 2014

CNT reivindica colocar una placa para recordar la decisión del Consejo Municipal de Adra en 1938 de denominar la plaza Ortiz de Villajos como plaza Buenaventura Durruti





 La CNT de Adra ha solicitado una reunión con el alcade de la localidad para poder colocar una placa conmemorativa en la actual plaza maestro Ruiz de Villajos. Esta plaza conocida popularmente como plaza Vieja fue denominada según consta en las actas del Consejo Municipal de Adra como plaza Buenaventura Durruti en honor al revolucionario anarquista. En aquel momento la iniciativa partió de las Juventudes Libertarias y fue aprobada por unanimidad por todas las organizaciones políticas y sindicales del Frente Popular presentes en el Consejo Municipal en la sesión del 1 de enero de 1938.
Con esta placa la CNT pretende recordar aquella resolución que el desenlace final de la guerra civil impidió que se llevara a la práctica.
La decisión del Consejo Municipal de Adra estuvo motivada por la trayectoria militante de este revolucionario de origen leonés, icono destacado del obrerismo español y particularmente del anarquismo del primer tercio del siglo XX. Esta observación, en la que coinciden en la actualidad todos los historiadores de prestigio, está avalada por múltiples biografías y referencias sobre su figura.
Hoy en día, diversas ciudades han reconocido la influencia de este personaje en la historia contemporánea española. Desde León, ciudad natal de Buenaventura Durruti, donde se erigió hace años un monumento a su figura, hasta el cementerio de Montjuit en Barcelona, que acoge en la zona de personajes ilustres el mausoleo donde reposan sus restos. Estos ejemplos significativos, deberían permitir valorar de forma positiva esta iniciativa sin necesidad de entrar a enumerar de forma exhaustiva las diversas ciudades de la geografía peninsular que cuentan en su callejero con plazas o calles dedicadas a este personaje.
Para CNT los prejuicios ideológicos no deberían impedir paralizar esta iniciativa que no pretenden un cambio de denominación de la actual plaza sino recordar el tributo del Consejo Municipal a uno de los personajes más queridos entre las clases populares en aquellos momentos. Tampoco los motivos económicos deberían ser un inconveniente ya que la CNT sufragaría en su totalidad los gastos que se derivaran de esta iniciativa.